Marketing político y su impacto social en la Republica Dominicana

Alixa Maldonado

12-diciembre-2020

Santo Domingo, DN

INTRODUCCION

Roberto Trad, un importante activista y estratega político, dio una conferencia titulada Más allá del marketing político, donde dijo que “explicar la tarea del marketing político puede ser un tanto complicada”; (Trad, 2014). Incluso presentar dicha idea a personas que tienen basto conocimiento profesional en otras áreas requiere de buenos ejemplos y detalladas explicaciones para que por fin puedan interpretar su función.

Esta es una idea con la que estoy totalmente de acuerdo y que, hablando con toda honestidad, hasta hace poco he venido investigando y entendiendo que este oficio requiere muchas mas estrategias de las que pensaba. Es que, si nos sentamos a conversar con un ciudadano promedio, es difícil que salga a relucir una conversación acerca del marketing político.

Lo normal es que, al hablar de marketing, lo primero que se piensa es en ventas, en generar un beneficio económico, en tal vez entender el proceso de como iniciar un negocio propio, publicidad, en fin, la lista se pudiera extender. Sin embargo, día tras día nos damos cuenta de que aún hay infinidad de cosas por aprender, que, en la vida, el marketing se puede aplicar a casi todos los aspectos (esto por no decir que a todos), que cada profesional en su distinta área de labor requiere de estrategias que le ayuden a posicionarse en cierto lugar. Incluso, nosotros como individuos nos vivimos vendiendo: vedemos nuestra imagen al proyectar lo que somos, vendemos ideas, etc.

Los candidatos políticos no son la excepción y por tal razón, en esta ocasión veremos el marketing desde una óptica diferente, no enfocándolo a las acciones que se limitan a lo comercial, sino que intentaremos ver el proceso del marketing político y como este afecta a la sociedad, si es de manera positiva o negativa.

OBJETIVOS

Por medio del presente, mi intención es presentar datos reales de la situación del marketing político en la Republica Dominicana, hacerlo de una manera llana y entendible para enriquecimiento del conocimiento del lector.

Nota:

Como es lo natural, se ha investigado a través de fuentes externas, pero en gran proporción, he plasmado una recopilación de mi postura personal frente a los temas expuestos.

Fundamentos de Marketing político

Para poder hablar de fundamentos, es prudente mencionar los hechos que dieron orígenes a lo que hoy sirve como base.

El marketing político moderno tuvo sus orígenes en los Estados Unidos, mismo lugar donde los medios de comunicación han tenido su mayor crecimiento desde la década de los cincuenta. (Diaz Santil, 2001) El marketing político se ha vuelto cada vez más indispensable ya que se busca promover las ideas e ideologías de un candidato en el cual el pueblo pueda confiar y con el cual se puedan sentir identificados. De la misma manera que el marketing tradicional va creando nuevas tendencias, así sus divisiones las van adoptando también; Por eso, las nuevas corrientes que surgen van dejando patrones que sirven como fundamentos para las generaciones que vienen detrás.

Es posible pensar que el marketing político esta diseñado para hacer ganar a un candidato, pero, dejar el concepto hasta ahí quedaría muy corto pues eso es solo una parte; la gestión del asesor y mercadólogo político va más allá de ganar las elecciones; esta busca, sobre todo, la elaboración de planes que permitan a ese candidato convertirse en un ocupante de una posición que sirva al pueblo, que se pueda mantener la simpatía y que después de los comicios, este aun goce de la admiración de su electorado el cual, es su mercado meta. Y al hacer mención del mercado meta, creo que es evidente que, este tipo de marketing respeta al cien por ciento todos los principios del marketing tradicional. Así que, estas ideas y similitudes las iremos comparando en el desarrollo.

Me resulta jocoso el hecho de pensar que muchas personas consideran el marketing como un medio de manipulación, a lo que yo, con toda responsabilidad podría responderle que no es así; sencillamente como mercadólogos hacemos uso de las estrategias que por años han funcionado y que, son aplicables a diversos campos. Según Diaz Santil, implementar las estrategias de marketing político no es atentar a la democracia, que no se pueden obtener resultados mágicos pues no depende solo de quien organiza y coordina la campaña electoral sino del cumplimiento de todas las promesas antes hechas por el candidato en cuestión yo secundo la opinión de Santil y digo: no es jugar con la mente y los sentimientos de la población, es adelantarse un poco a los demás, ser astuto y versátil.

Pero hay un factor que a mi juicio, afecta en gran medida la percepción de la gente hacia el marketing político y es, la manera oscura y desmedida en la que muchos candidatos en nuestro país, intentan acudir a lo que yo llamo soborno permitido, pues intentan comprar la libertad de todo un pueblo, por un periodo de gobierno, muchas veces a cambio de nada: un servicio de comida, un billete que se puede consumir en un atuendo, un taxi pagado para que el votante vaya cómodo a las elecciones y cosas similares a estas, lo cual causa gran indignación y me hace pensar: tan poco valor monetario a cambio de tan grande gestión que se debe realizar en el periodo que se esta en el poder. Eso demuestra que hay una sociedad que está dispuesta a negociar su libertad a cambio de cosas perecederas, que no tiene una mirada progresista, sino que se enfoca solo en el aquí y el ahora. Podría incluso compararlo con aquellos que de manera ignorante se esclavizan en un empleo diez, doce y más años de su vida, pero no estudian, no se preparan académicamente, solo se preocupan por poder hacer una compra quincenal y poder tener un seguro básico de salud que, por cierto, también es ineficiente.

Entonces, tomando en cuenta todos esos aspectos podemos notar que en el caso singular de nuestra Republica Dominicana, hay muchos puntos que deben ser evaluados para determinar como el marketing político influye en este comportamiento.

El mercado electoral

El mercado electoral es el que se compone de todas las personas con capacidad de elegir y ser elegidos, las cuales deben reunir una serie de condiciones para poder ejercer el derecho al voto. En República Dominicana, tiene derecho al voto todo dominicano y dominicana mayor de dieciocho años y que no participe em ninguna actividad militar.

Es posible medir el pulso de este mercado a través de diferentes recursos:

Las encuestas: Uno de los métodos de investigación mas efectivos para estos fines debido a que arrojan resultados que de tomar una buena muestra representativa, es posible que sean muy certeros aun respeten el margen de error. Una desventaja que particularmente veo es que las preguntas siempre son cerradas y en pocas ocasiones permite un comentario libre de parte del encuestado. Pero también es bueno tomar en cuenta que, si se agregan preguntas abiertas, los resultados serán más difíciles de medir.

Las entrevistas telefónicas: Es posible que algún momento usted haya recibido una llamada de una operadora haciendo preguntas que seguro ayudaran a arrojar un mejor pronostico de los comicios a efectuarse; pues sí, este es otro método de recolección de información. La desventaja que percibo de este método es que al ser un tanto informal, quizás no se tome la seriedad que se requiere por parte de los entrevistados y muchos de ellos tal vez ni siquiera respondan por no contar con el tiempo o sencillamente porque no tienen el interés de hacerlo.

Obviamente, existen otros métodos, pero estos dos antes mencionados son los que se utilizan con mayor frecuencia.

Al igual que el mercado comercial, un mercado electoral ofrece diferentes tipos de productos políticos; cada uno de ellos posee características diferentes, persigue determinadas corrientes e ideologías. Esta diversidad permite que haya democracia y que cada votante pueda ejercer su derecho respetando sus preferencias personales.

Mercado electoral dominicano.

En el caso particular de el electorado dominicano, siento que hay una sección de ese mercado que es poco selectiva, una sección que sigue las corrientes sin importar que el barco se vaya a la deriva. Obviamente, todo esto va ligado a varios factores de los cuales podría destacar algunos:

El nivel de educación. Si hablamos con toda honestidad, debemos confesar que Republica Dominicana, por más de una ocasión, ha sido posicionada como uno de los países que poseen niveles más bajos en cuanto al desarrollo de la formación académica. Precisamente, un artículo del periódico el día, revela que en la encuesta PISA la cual se realiza cada tres años, la Republica Dominicana ocupo el último lugar de la región en todas las áreas estudiadas. (día,2019).  Al considerar esta variante, podemos deducir que parte del comportamiento de muchos de los electores se ve influenciado por su nivel académico, ya que muchos, aun teniendo acceso a la educación, no hacen uso de ella y es sabido que una persona con un bajo nivel académico no tendrá las mismas prioridades que aquellos que si se han formado.

La búsqueda de intereses personales. Otro de los factores que influye en el comportamiento de los electores, es que algunos no están tan preocupados por el futuro del país, sino que solo se interesan por su bienestar personal lo que los hace indiferentes a las consecuencias que sus decisiones puedan causar sobre otros.

A pesar de las variantes ya mencionadas, cabe destacar que siempre que haya un buen profesional del mercadeo, con orientación a satisfacer las necesidades de los clientes (electores), se puede garantizar el éxito en los comicios, porque como expresa Santil: “No siempre gana el mejor”, esto porque la opinión popular siempre será mayoría independientemente de que el candidato sea bueno o no.

Estrategias de la venta política

Antes de hablar de estrategia, es necesario conocer por lo menos el concepto de la venta personal política.

Podríamos definir la venta personal política como una actividad que tiene como fin promover un candidato a través de uno de los representantes seleccionados por el partido o por el candidato en sí. Durante esta presentación que como su nombre lo indica, se hace en persona, el votante (que es un posible cliente), tiene la oportunidad de hacer preguntas y también expresar sus inquietudes porque entiende que el vendedor es un canal directo de transmisión de información. Al final de la venta, lo que se quiere alcanzar es que, para el final de la presentación, el prospecto ya tenga una decisión, votar por le candidato que se promueve y claro, aunque el resultado no es tangible, pero al juntar muchas personas con la misma decisión, se hace notoria la diferencia.

No todo será color de rosas en la venta personal, porque en muchos casos se va a presentar objeciones por parte del cliente por lo que debemos hacer uso de nuestras estrategias para invalidar esos argumentos sin caer en el irrespeto.

Diaz Santil nos regala buenas estrategias que seguro nos serán de provecho para contrarrestar los argumentos del prospecto, algunas de ellas son:

  • Ponernos siempre en el papel de contestar preguntas em vez de solucionar objeciones.
  • Tratar la objeción como una mera excusa y evadirla cuando sea posible.
  • Cerrar y dejar la percepción de que nuestra oferta es la mejor

Y como toda buena venta, termina con un cierre, lo que buscamos es ese “si” al final de la venta, pues ya sabemos que contamos con un simpatizante más.

Conclusión

Todos estos puntos hilvanados, nos llevan a la conclusión de que las actitudes del mercadólogo político son determinantes para el comportamiento de los electores y para la sociedad en general, pues, como es obvio, de las decisiones que tome el electorado va a depender en gran proporción el futuro de la nación. Hay infinidad de estrategias y puntos que pueden ser analizados para ampliar esta perspectiva, pero con mucha satisfacción, termino este ensayo en particular con la esperanza de que haya sido de su agrado.

Referencias bibliográficas

dia, E. (2019, December 03). Pruebas PISA: RD ocupa peores puestos entre los países de América en lectura, ciencias y matemáticas.

Diaz Santil, M. (2001). Marketing Politico. Santo Domingo: Editora Corripio.

Trad, R. (2014). Más allá del marketing político. Youtube.

No Responses

Write a response